ESFINGES DEL CONOCIMIENTO

¡Escúchate!

El texto que a continuación se muestra es verídico.

Llámate David o como quieras, el interior vibra desde tu fonética y semántica, es dependiente de tu voluntad y sincronización con el universo.

David Ferrer Valdés es el creador del texto que más abajo encontrarás y de la portada, como poeta visual él nos pone el foco en la desgarradora realidad y a mí está imagen me invita a dejar volar notas musicales y componer una sensación.

¿ Qué ves?… Yo veo a un Ser inconformista y decidido que cuestiona y se cuestiona.

Camina siendo responsable de sí mismo y se reta a atravesar sus esfinges infranqueables, pero su coherencia le puede hacer llegar a su otro lado y reconciliarse con su otro yo, llegando a su metaposición y armonía, mientras escucha el latido del conocimiento en su interior.

ADAN SEVENZ

THE HEARTBEAT OF A KNOWLEDGE

https://open.spotify.com/track/6HdS2e7z2pLIlplPCyuT0c?si=2c750a5749014879

El Latido del Corazón, el latido de la vida, el latido sincronizado con el universo, latido que desgraciadamente no escuchamos en nuestro propio interior por :

Ruido-cultura- política/ asesinos del ser, diseñados para no fluir y ser gregarios.

Esfinges que protegen místicamente al conocimiento del que se quiere adentrar en sí.

¿Nuestro Interior lo conocemos? pues dormimos con él siempre, nos despertamos y siempre serán únicos irrepetibles.

Dormirse y despertar siempre será un acto en solitario.

Cada uno de nosotros nos enfrentamos/enfrentaremos a nosotros mismos, tenemos/tendremos nuestras propias esfinges inhibitorias, la barrera es interna y propia y solo si nos retamos podremos superarla.

El conocimiento es sufrimiento, la inconsciencia es perdida de vida y entregarla en otras manos no es de valientes sino de irresponsables.

El poder es personal y con él nos creamos eternamente y también nos destruimos, somos Dioses.

ADAN SEVENZ.

Disfruta del siguiente texto de David Ferrer Valdés y al finalizar deja comentarios sobre que te provoca y que moviliza en tí..

Hola David


Te escribo desde el otro lado del umbral de nuestra puerta.


Soy tú.


Te sigo la pista desde siempre, conozco tus cuitas y tus reacciones.

También tus deseos y frustraciones.

Conozco y siento como tú, pero desde hace ya unos meses, desde tu breakdown, me atreví a cruzar el umbral de nuestra puerta y me atreví a mirar(me/te) sin opinar ni enjuiciar.

Tan sólo decidí dejar de sentir el peso de la responsable y justa razón.

Me dediqué a ser y estar.

Te dejé en ese momento de agitación y desesperación, pero nunca estuve lejos.

Removí cielo y tierra para que me vieras desde el otro lado de esa puerta hermética y tallada por el peso de tu reactiva responsabilidad a todo.


Hubo momentos que te perdía entre tanto obstáculo emotivo, entre tanta razón desmedida y ese sentimiento de culpa.


Intenté volar como el pájaro y ser como una flor.

Subí montañas y atravesé nieblas y senderos sombríos.

Perseveré en la Nada.

Es decir dejé de sentir el peso de la autocrítica.


Volví raudamente a tu balcón y ahí seguías con tu gárgola posada en el hombro, esa carcelera vil y poco dada a la poesía y al deseo.

Esa gárgola pertrechada de vana moral perversa.

De “lo que debe de ser”.

Te ví dando tumbos en una oscuridad aparente, pues yo veía el sol.


Te llamé y zarandeé con amor de niño y tú estabas ciego opaco y sordo.

Esa gárgola pesaba demasiado.

Volví a subir y a volar en un espacio sin límites ni vallas.

Vi al sol, a la luna , a las estrellas.

Vi a un ratón en el campo, vi su madriguera, vi las viñas y sus uvas, palpé las amapolas del campo, olí la fragancia del bosque, me bañé en una cascada infinita, fui agua de un torrente sin dueño, incluso rugí como un león.

Me dejé acariciar por la brisa del viento cálido del sur. Respiré muy hondo hasta vaciarme por completo.

Llegué a escuchar al Silencio y me fundí en todo ello.


Tras esos días, para mí un instante, volví a nuestro umbral.

Por fin te he reconocido.

La gárgola se desvaneció, tu cárcel estaba abierta y aunque te vi temeroso de salir de ella, conseguiste mirar al otro lado del umbral.

¡Me viste!

Enseguida la luz llenó la estancia y a pesar de los pesares y con pasos torpes fuiste hacia ese umbral y ahí estás ahora….más cerca de atravesarlo.

Esto está haciendo que veas poco a poco, sientas, huelas, toques y oigas lo que yo…. Bienvenido a casa David.

Espero que ese umbral de esa dichosa puerta, muy pronto sea traspasado.


Mi mano está tendida para agarrarte y abrazarte muy fuerte.

Tan sólo te queda dar el paso,

TU PASO / TRAS MI PASO-Solo depende de mi.

Puedes también escucharlo en Spotify:

https://open.spotify.com/track/1cbCNKTCeGxxk2BYcuxAVJ?si=e0651ebc223f4194

Música: ADAN SEVENZ

Productor: ADAN SEVENZ

POETA VISUAL: MHAGO MAJOR o DAVID FERRER VALDÉS

https://www.facebook.com/david.ferrervaldes

1 Comentario

  1. Avatar de mhagomajor mhagomajor dice:

    Ni más ni menos!!!!

    Me gusta

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